Actualizado 22 / 10 / 2018

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El tomate (II)

Su llegada a Europa

El conquistador español Hernán Cortés pudo haber sido el primero en transferir el tomate pequeño amarillo a Europa después de haber capturado la ciudad azteca de Tenochtitlán, hoy Ciudad de México, en 1521. De acuerdo con algunas referencias, los primeros tomates que se cultivaron en Italia eran de color amarillo y en 1554 fueron descritos por el botánico italiano Piero Andrea Mattioli como pomo d'oro (manzana dorada); de aquí el nombre de pomodoro. En Nápoles se descubrió un libro de cocina con recetas a base de tomate que fue publicado en 1692, aunque aparentemente el autor obtuvo sus recetas de fuentes españolas. En la Francia del siglo XVIII fueron conocidos como pomme d'amour (manzana de amor); hoy los de color rojo están más extendidos. De acuerdo con Smith, en Gran Bretaña el tomate no se comenzó a cultivar sino hasta 1590. Uno de los primeros cultivadores fue John Gerard, un peluquero-cirujano. El libro titulado Hierbas, de Gerard, fue publicado en 1597, y fue en gran medida plagiado de fuentes continentales; es también una de las referencias más antiguas del tomate en Inglaterra. Gerard supo que el tomate se consumió tanto en España como en Italia. Sin embargo, él afirmaba que era tóxico (las hojas y los tallos del tomate contienen glicoalcaloides tóxicos, pero la fruta es segura). Los puntos de vista de Gerard eran influyentes, y el tomate se consideró no apto para ser consumido (aunque no necesariamente tóxico) durante muchos años en Gran Bretaña y sus colonias norteamericanas. No obstante, en el siglo XVIII el tomate se consumió extensamente en Gran Bretaña, y antes del fin de ese siglo la Enciclopedia Britannica indicó que el tomate era de uso diario en sopas, caldos y aderezos. Los tomates se conocieron originalmente como “manzanas de amor”, posiblemente basado en un inadecuada traducción del nombre italiano pomo d'oro (manzana dorada).

Pie de foto: Los tomates amarillos fueron los primeros en cultivarse en Europa, más tarde, los de color rojo se hicieron más populares

LA RECETA DE HOY:

Mermelada de tomate

Ingredientes
• 1 kilo de tomates maduros
• 750 gramos de azúcar
• Zumo de un limón El tomate es una de las verduras y hortalizas más ricas y nutritivas. Y no solo en ensaladas. Lo podemos consumir de muchas formas como la que vamos a preparar hoy, en mermelada, que podrás utilizar como entrante para unas tostadas agridulces de queso fresco o queso de untar. Preparación 1. Empieza pelando los tomates, córtalos por la mitad y retira con cuidado las semillas. 2. Pon la pulpa de los tomates en una cazuela de barro. Espolvorea el azúcar y añade el zumo de un limón. Para que los tomates suelten todo su jugo, déjalos en la nevera reposando durante unas 10 horas. 3. Una vez pasado este tiempo, coloca todo el contenido en una olla y ponla en el fuego a potencia baja durante una hora, removiendo con una cuchara de madera de vez en cuando. 4. Pasado este tiempo, tienes dos opciones. Si te gusta la mermelada con un poco de tropezones, solo tendrás que meterla en los tarros. Si por el contrario, prefieres no encontrarte con trocitos, pásala primero por la batidora y después guárdala en tarritos herméticos. La mermelada te durará aproximadamente un mes en el frigorífico una vez abierta. ¡Qué la disfrutes!

Sobre el Autor

Idalma Menéndez Febles

Idalma Menéndez Febles

Graduada del Instituto Superior pedagógico Rafael María de Mendive

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