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Del patio a la comunidad

Ana Acanda Cala, coordinadora del proyecto / Foto: Jaliosky Ajete

Ana Acanda Cala, coordinadora del proyecto / Foto: Jaliosky Ajete

Cuando escuché por vez primera sobre la fotoestenopeica fue en agosto del 2016 en el proyecto sociocultural El patio de Ana la Cubana. Una italiana, Giuditta Nelly, desandaba las calles captando trozos de realidad, con cajas aparentemente mágicas que proponían un poco de ciencia y de arte comunitario.

Junto a ella, 17 niños intentaban aprender la técnica invirtiendo el tiempo de sus vacaciones en un hecho novedoso, poco conocido y de gran interés.

Tras casi siete años de su creación este proyecto comunitario, ubicado en el consejo popular Celso Maragoto, propone asumir una actitud cívica participativa que contribuya a la transformación de la sociedad y al desarrollo local.

Su principal fortaleza radica en el movimiento de aficionados que lo integran. Las diversas manifestaciones descubren el talento comunitario de quienes no precisan tabloncillos, galerías o un gran público, sino un espacio para convivir y hacer lo que disfrutan en sus tiempos libres.

Con enfoque creativo e innovador su coordinadora, Ana Acanda Cala, organiza diversas actividades que promueven estilos de vida saludable, hábitos de lectura, formación de valores, por solo citar algunos ejemplos.

¿Cómo surge el proyecto y cuál era el ambiente que existía en el barrio?

“El proyecto inicia en 2011 con la intención de eliminar las indisciplinas sociales que existían en nuestra comunidad. Con apoyo de la Asamblea del Poder Popular decidimos buscar un espacio, acompañados también por los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, para revertir esta situación.

“Comenzamos con actividades en las noches sabatinas. El objetivo era crear una conciencia del deber colectivo de salvaguardar lo nuestro. En el barrio antes era frecuente que los muchachos tiraran piedras, los juegos en la calle, había peleas de gallos y perros, apuestas, lo cual atentaba contra la seguridad y tranquilidad de los vecinos.

“Una noche, mientras estábamos en una actividad, sacaron un machete cerca de aquí. Me quedé petrificada y no me atreví ni a levantarme de la silla. A partir de ese momento tomamos un acuerdo: si se daba alguna incidencia de esa índole dejaríamos de reunirnos.

“Conversando con mi hijo nos dimos cuenta de que es muy difícil controlar a las personas que toman bebidas alcohólicas o influir en la forma de ser de los adultos, por eso decidimos trabajar con los niños, pues estos se iban a hacer acompañar de los padres o de los abuelos y así podríamos incluir a toda la familia en nuestras acciones”.

Ensayo de la compañía de danza Cultivo una rosa blanca / Foto: Jaliosky AjeteEnsayo de la compañía de danza Cultivo una rosa blanca / Foto: Jaliosky Ajete

¿Cómo influyó el proyecto en la comunidad?

“Nosotros defendemos la identidad del barrio con responsabilidad ciudadana, ya que los actores sociales son los mismos habitantes de la localidad. Con el tiempo cambió el sentimiento y el actuar de quienes habitan en esta zona. Dejó de venir la policía y en la actualidad se evidencia una actitud más digna.

“La gente me sorprende en muchas ocasiones. Recuerdo que un día lancé una pregunta retórica: '¿Voy bien Fidel?' y el barrio completo me aplaudió, e incluso, hubo quienes lloraron. Se convirtió en una mística y era a su vez un proceso sano.

“En ocasiones le miro la cara a las personas que se mantienen a nuestro lado compartiendo lo útil, lo bueno y lo bello, y me cuestiono si es porque el proceso lo dirigen los jóvenes (bajo mi observancia) y eso me hace sentir doblemente feliz”.

¿Qué importancia tiene la cultura para el proyecto?

“Hay mucho de la cultura cubana que promover. La revolución científico–técnica mal empleada nos conduce al monopolio de la información y esa es una de las razones por la cual los jóvenes tienen algunas carencias.

“A veces me pregunto hasta dónde yo puedo delimitar la cultura, para separar una cosa de la otra y descubro que hasta el gimnasio es cultura. En este espacio los jóvenes polemizan sobre canciones, el contenido de sus letras o de la moda, de la historia del deporte o del país, me acompañan a excursiones y en esos espacios siempre hay un adulto mayor a quien ellos escuchan y eso es muy importante, el intercambio entre generaciones.

“En nuestros espacios se aprende del arte cubano y latinoamericano, porque aquí vienen estudiantes de ciencias médicas de otras nacionalidades con sus bailes típicos y muestras de su cultura.

“Por otro lado, la fortaleza del Patio... está en la ayuda que recibimos de la localidad. Hace poco se nos incorporó una abuelita instructora de arte; hay una niña que hace de payasita; los estudiantes de ciencias médicas cantan y promueven los estilos de vida saludable, el arte y la historia; una madre redacta las poesías y los instructores de arte de los diferentes centros educacionales colaboran a petición de los niños”.

¿Cómo logran vincular educación ciudadana, arte y salud?

“Todo está estrechamente relacionado y siento que se imbrica porque hay hilos invisibles. Desarrollamos una estrategia pedagógica transdiciplinaria para la educación ciudadana a partir del vínculo de los departamentos de historia, ciencias sociales, extensión universitaria y a la asignatura Medicina General Integral (MGI) de la Universidad de Ciencias Médicas.

“Todos los meses tienen una connotación histórica. En cada uno siempre hay una fecha que sobresale: en enero el natalicio de Martí, febrero con el día del amor, en abril la victoria de Playa Girón, en agosto el nacimiento de Fidel, en octubre la jornada Camilo–Che... y ese se convierte en el tema central de las celebraciones o encuentros”.

El acompañamiento de otras instituciones.

“El grupo de teatro callejero medioambiental, TECMA, perteneciente a la Asociación Hermanos Saíz (AHS), es una prolongación de este proyecto. Cuando nuestros vecinos escuchan los tambores salen de las casas hasta sin zapatos y se ponen a bailar detrás de ellos.

Incluso, hay algunos niños de la comunidad y estudiantes de medicina que están interesados en aprender a montar zancos. Esa colaboración nos ha permitido atraer a chicos de otras zonas distantes y nos dejó el sueño de formar los tecmitas del Patio.

“Tenemos establecida una competencia de levantamiento de pesas para mujeres y hombres, donde premiamos de forma modesta a los triunfadores y en algunas ocasiones el metodólogo del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) ha otorgado medallas.

“Hemos visitado el museo de historia para tener un conversatorio con los combatientes de la Revolución cubana, donde los niños declaman o cantan; en la biblioteca Ramón González Coro en el periodo vacacional participamos en actividades por el aniversario del nacimiento de Fidel; recorremos los museos...

“Otras instituciones que nos brindan un gran apoyo son la empresa Tabacuba, Venegas, el seminternado Camilo Cienfuegos, la escuela secundaria básica José Martí y las escuelas primarias Enrique Echevarría y Josué País. Además, logramos integrar a nuestras acciones a otras instituciones como la delegación del Citma y los Inspectores Integrales”.

El próximo encuentro será el sábado 27 de enero en el cual se realizará la Fiesta martiana fidelísima ¿Qué actividades tienen planificadas para esta fecha?

“Tendremos promociones de salud, un taller literario, competencias de fútbol y tenis de campo, un diálogo entre generaciones y convocamos a una fiesta de disfraces. Tendremos un caballo blanco para que los niños vestidos de José Martí lo monten como mismo lo hizo el Apóstol. Nuestra compañía de danza, Cultivo una rosa blanca, está preparando algunas coreografías con la música de Polo Montañez.

“En estos espacios también se escuchan canciones, se ve la participación y apoyo de los vecinos a un proceso que existe por el barrio y para ellos porque no quieren que se pierda.

“Somos ricos y poderosos porque si me faltara algo lo encuentro en el prójimo. Es un proceso de intercambio constante para estar mejor y que las generaciones futuras se sientan agradecidas por continuar construyendo lo que heredamos”.

Sobre el Autor

Loraine Morales Pino

Loraine Morales Pino

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  • Invitado - Osviel

    Que bueno que exista un proyecto de esta magnitud en un lugar al cual le hace tanta falta, Felicidades profe Ana ,mi profe,Para mi es y sera un honor continuar sirviendo a este humilde, humano y creativo proyecto.

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  • Invitado - MARIO

    REALMENTE,RESULTA MUY AGRADABLE QUE SEAN LOS JÓVENE LOS QUE ASALTEN EL FUTURO,GRACIAS A LA PERIODISTA Y AL FOTÓGRAFO ASÍ CONSTRUÍMOS JUNTOS ELLOS CON SU TRABAJO Y USTEDES CON LA NOTICIA BIEN FRESCA

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  • Invitado - manuel

    Hace falta que la sociedad reconozca lo importante que es hacer el bien para todos,una ciudad es culpable mientras toda ella no es una escuela,gracias a José Martí,el periodismo joven y el viejo también contribuyen a lograr, educar, desde su puesto de combate

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  • Invitado - yoanna perez acanda

    Bueno yo he visto este patio de Ana la cubana desde sus comienzos y estoy feliz y orgullosa sobre todo por el salto inmenso y lo perseverante que a sido con sus niños y sus ideas y hoy siento que traera consigo cada vez mejores resultados y frutos,muchas felicidades y que siga existiendo tanta magia con Ana...y gracias

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