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Juan A Martinez de Osaba y GoenagaDesde el 19 de enero de 1969, el Capitán San Luis se convirtió en el cuartel general vueltabajero. Por la instalación ha desfilado lo que más vale y brilla de la pelota cubana y foránea, con torneos de nivel mundial. Ha albergado encuentros políticos y culturales.

Los hermanos Guilló y la pelota

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaEl ser humano se interesa por conocer sus orígenes y los fenómenos que lo circundan. Es una verdad que oficia como sentencia. El cubano no se queda atrás a la búsqueda de la verdad, aunque sea un tanto fantaseada, adulterada y hasta exótica. Así somos, a mucha honra. Y uno de los fenómenos sociales que más nos ha marcado, ha sido la pelota, un deporte que no creamos, pero nos lo apropiamos.

Nueve Torres para un equipo

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaHubo y habrá largas familias en la pelota cubana, ahí están los cinco Sánchez de Jovellanos, quienes disertaron de lo lindo en las Series Nacionales, incluidos dos superestrellas: Wilfredo y Fernando. Tomás Valido ha aportado un par de vástagos a nuestros torneos élites y así, sucesivamente. Más allá, en las tierras del Norte, jugaron tres hermanos Di Maggio: el fabuloso Joe, conocido por Yankee Clipper, entre los mejores de la historia, y los menos destacados, aunque también buenos, Dominic y Vince. La lista sería larga.

La eficiencia de Urbano González

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaSu mirada hacía presumir una clara inteligencia para conectar hacia cualquier ángulo del terreno. Se concentraba, después de pasar revista a la ubicación de los jugadores y entonces resolvía conectar entre ellos, a como diera lugar. Ha sido uno de los más inteligentes, a pesar del origen campesino. Le llamaron Guajiro. Y se sentía orgulloso.

Dos al infinito: Alfonso y Rey Vicente

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaMás de una ocasión he imaginado a peloteros como Alfonso Urquiola y Rey Vicente Anglada en otras épocas. En el siglo XIX no hubieran podido jugar oficialmente, porque los negros no tenían acceso al béisbol. Ellos tendrían que esperar hasta el 1900, bajo la primera ocupación norteamericana de la Isla, para buscarse un puesto entre el San Francisco (de mayoría negra), que resultaría campeón ese año, el Cubano (con unos cuantos) o el Almendarista (con un par de ellos), incluido Joseíto Muñoz, un estelar lanzador.

Primitivo Díaz: en el cajón de tercera

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaDías atrás me fui al “Capitán San Luis”, para ver el entrenamiento del equipo Pinar del Río. Me recibió el mismísimo Pedro Luis Lazo y me hizo revisar la propuesta de Schedule para la venidera Serie Nacional; me gustó y se lo hice saber un rato después, pues ya andaba conferenciando con Casanova detrás del home, analizando las alineaciones para el partido de preparación próximo a comenzar.

Leo Cárdenas, un excelente torpedero

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaNo es secreto el papel de un torpedero. Suele ser importante en casi todos los desafíos. Quizás lo de short stop, traducido literalmente como campo corto, no haga justicia a quienes allí se desempeñan, pues entre los defensores del cuadro es quien más espacio abarca.

Osorio Patterson

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaDe niño lo conocí en las Minas de Matahambre. Un día anunciaron con bombos y platillos a tres jugadores foráneos contratados por la compañía minera: el jardinero zurdo Eulogio Osorio Patterson, Dámaso Torres, un lanzador a quien llamaban El Diamante Negro, oriundo del poblado de Las Ovas y el camarero marianense Alejandro García Chaterloin. Los tres parecían estar por encima de aquella liga.

Agapito: Un zurdo para no olvidar

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaLa temporada 1946-1947, de la Liga Profesional Cubana, tuvo su encanto. Quizás haya sido el torneo más disputado, de enorme arraigo popular. Los actores principales fueron zurdos, uno nativo, el otro un norteamericano que había comenzado con el Marianao y pasó al Almendares. El estadounidense Max Lanier (1915-2007) y nuestro zurdo, no se destacaron en las Grandes Ligas, fueron estelares de las Menores; el criollo “esquivó” la Gran Carpa.

Rogelio García: El ciclón de Ovas

Juan A Martinez de Osaba y GoenagaEn el poblado de Las Ovas, que por entonces se resumía en un pintoresco caserío cercano a la ciudad de Pinar del Río, vino al mundo el 16 de septiembre de 1955, uno de los mejores lanzadores que ha tenido Cuba. Rogelio García Alonso tiene un origen campesino, aunque sus padres se hicieron panaderos para sostener a una familia de cuatro hermanos, divididos a partes iguales en sexos. Después él tendría tres varones, uno de ellos también lanzador.

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