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Los hermanos Guilló y la pelota

El ser humano se interesa por conocer sus orígenes y los fenómenos que lo circundan. Es una verdad que oficia como sentencia. El cubano no se queda atrás a la búsqueda de la verdad, aunque sea un tanto fantaseada, adulterada y hasta exótica. Así somos, a mucha honra. Y uno de los fenómenos sociales que más nos ha marcado, ha sido la pelota, un deporte que no creamos, pero nos lo apropiamos.

La llegada del béisbol a la Isla se interna en parajes recónditos del tiempo. Unos afirman que por La Habana, otros por Matanzas, Sagua La Grande... Evidentemente debió ser por mar, pues a mediados del siglo XIX era la única forma de trasladarse extra fronteras.

Pudo ser a manos de estudiantes en los Estados Unidos, hombres de negocios en visitas de trabajo, de placer, o marineros. Al parecer, no había otras opciones. De ahí que en el imaginario popular se sustenten diversos criterios.

El hecho cierto, hasta lo que conocemos hoy, es que en 1864 los hermanos Nemesio y Ernesto Guilló Romaguera, introdujeron en La Habana, junto a Enrique Porto, quien llegaría a ser doctor y Secretario de Sanidad en la República, los prístinos bates y pelotas, que se multiplicarían por todo el país.

En enero de 1923, Nemesio concedió una entrevista al periodista Guillermo Pí, del Diario de la Marina, donde aseguró haberlos traído en su equipaje. Así se expresó el periodista, en la ortografía de entonces:

Uno de los tres mozalvetes (sic) traía en su baúl de colegial un bate y una pelota, objetos completamente desconocidos en Cuba, y bien poco conocidos aún en los Estados Unidos, donde el balltown, que después había de llamarse base ball, estaba en sus rudimentos.
El que traía los preciosos adminículos era Nemesio, el de menor edad de los dos hermanos Guilló. Al siguiente día de haber pasado por la machina el bate y la pelota, ya estaban los tres muchachos jugando en el Vedado, frente a los baños de mar de don Ramón Miguel.

Como se observa, en breve se pusieron a jugar a base de fongueos (town ball), frente a los baños del Vedado, por donde se encuentra la iglesia de “El Carmelo”, donde posteriormente se alzarían los terrenos del Habana BBC. Tres pelotas cogidas de aire, o al primer bote, eran los tres outs. Comenzaron a unírseles muchachos de diferentes procedencias sociales, y el juego se generalizó.

En 1858 habían partido a estudiar en el renombrado Springhill College, a las afueras de Mobile, Alabama, en los Estados Unidos, donde conocieron y se vincularon al llamativo pasatiempo. Ellos procedían de una familia adinerada. Según el investigador Martín Socarrás Matos, sobre los orígenes de los Guilló, contaban con un patrimonio familiar que justificaba sus estudios en los Estados Unidos.

Pedro Guilló Frigola (el padre), en 1860 era copropietario del ingenio San Nicolás, con cuarenta y nueve caballerías en Guanabo y propietario de un comercio en Dragones 82. En 1873 los Guilló poseían tres negocios de locerías y cristalerías: Obrapía 17, San Luis Gonzaga 48 (Galiano), y Oficios 23 y 25, entre otros.

Según la leyenda, varios años estuvieron con el fongueo, hasta la llegada de algunos norteamericanos a la Isla. Entonces se conformaron grupos de jóvenes cubanos y se calcula, sin precisión científica, que en 1868 efectuaron varios desafíos. No olvidar que aparece registrado en la “Aurora del Yumurí”, un juego en 1867 en el Palmar de Junco, entre Jóvenes del Comercio Habanero y tripulantes norteamericanos de una embarcación en las costas matanceras.

Fueron veinticinco cubanos entusiastas, todos ellos muchachos que regresaban de los colegios americanos, los que fundaron el glorioso team rojo...

Nemesio había nacido en 1848, en la capital del país. Fue pelotero y miembro de la Junta Directiva del Habana base ball club (BBC), primer equipo de pelota reconocido oficialmente, a instancias de un grupo de entusiastas aficionados y deportistas, entre los que se contaban Alfredo Maruri, su hermano Ernesto, Lavotal, Bulnes, Enrique Canals, Ricardo Mora y el patriota Emilio Sabourín.

También participó, como fundador, en tres temporadas de la Liga General de Base-Ball de la Isla de Cuba (con ese nombre se reconocía). El 29 de diciembre de 1878, en el terreno de Tulipán, defendió el jardín derecho del Habana contra el Almendares, en el primer partido con carácter oficial, pues ya existían una Liga y un torneo que lo respaldara. También estuvo con ese equipo en 1879-1880 y en 1881-1882 lo hizo para el Ultimátum.

En 1868, su hermano Ernesto fue creador y funcionario del Habana BBC. Con ese equipo había defendido el right field, en el primer juego de ocasión con box score reportado, del que se tengan noticias escritas, celebrado el 27 de diciembre de 1874, en el Palmar del Junco, contra el Matanzas BBC. Anotó 3 “corridas”, como se llamaban las carreras. A su vez, fungió como Secretario de la Junta Directiva en la reunión celebrada el 20 de diciembre de 1878, donde se decidió celebrar el Primer Campeonato con tres equipos:
Habana BBC, Almendares BBC y Matanzas BBC. Como compilador, nos legó el score de la primera campaña, entre el 29 de diciembre de 1878 y el 16 de febrero de 1879. A partir de 1882, actuaría como árbitro.

Nemesio se alejó del béisbol y trabajó como tenedor de libros. Reconocido introductor del deporte nacional, en 1948 fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, que una vez estuvo en el Gran Stadium de La Habana, hoy Latinoamericano, cuya restitución esperamos.

En cuanto a Enrique Porto, no se decidió por el béisbol, fue un estudiante aventajado de Medicina, que llegó a escalar puestos de importancia política, como Secretario (Ministro) de Sanidad. De hecho, se dedicó a los estudios y la política y se alejó del béisbol, pero conserva la aureola de custodiar, junto a los hermanos Guilló, el primer bate y la primera pelota que, al parecer, llegaron a la Isla.

Cada jugador del Archipiélago Cubano, con su entrega, rinde honor a los Hermanos Guilló y, con ellos, a quienes señalaron el camino de la pelota.

Sobre el Autor

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Escritor, promotor cultural, crítico, ensayista. Profesor Titular y Consultante Universitario de la Facultad de Cultura Física y Deportes Nancy Uranga Romagoza de Pinar del Río y una experiencia de 35 años en labores investigativas y pedagógicas en la Universidad del Deporte Cubano.

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