Actualizado 17 / 12 / 2017

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

16ºC
27ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Los mantecaderos

silueta mujerCada día, el sonido sordo producido por los suaves golpes sobre el semicírculo metálico, anunciaba –después del almuerzo hasta casi el anochecer– la llegada de estos hombres. Reconocidos desde antes del triunfo revolucionario por el pantalón azul mecánico, la camisa blanca y el sombrero de pajilla, Ignacio y Mariano: los mantecaderos, dos hermanos –para algunos jimaguas– recorrían la ciudad pinareña con su preciada oferta: helados de mantecado, chocolate, piña, mamey, coco, melón... servidos en barquillos (generalmente elaborados por ellos con harina de trigo, azúcar prieta, una pizca de sal y agua); o años después en abanicos comprados en la capital.

La Jía

Antonio Manuel PadovaniYa estoy entrando a Pinar, dejamos atrás la fábrica de cerveza, la autopista hace una curva y, ya está, veo a mi derecha la Universidad y el hotel, a la izquierda los albergues universitarios y al frente el puente continuado por un bello paseo con pinos...

No te sientas olvidado

Yosmany Ventura PerezTú serás el motivo de mi canto. Así comenzó Whitman los versos de A una locomotora en invierno. Con su visión futurista te miro yo a ti, y te enaltezco, porque olvidado quizás, aún estás ahí, viejo amigo de la ciudad, la misma que hoy se maquilla posponiendo la mejilla en la que te encuentras. Con tu estilo Art Nouveau, como pocos en la Mayor de las Antillas, te elevas hacia el asolado, nublado o estrellado cielo, con el mismo rostro ya pesimista de los años.

¿Qué será de un río sin pinares?

susel rodriguez ortegaHace unos pocos días cumplí mis 30 años de edad. Hermoso fue el empeño de muchos que me quieren al celebrar mi vida en una pequeña fiesta a orillas del río Hudson. Por un momento me acerqué a sus aguas, alejándome de la música, de las sonrisas y de historias que iban hilándose entre nuevos y viejos conocidos.

Crónica de un emigrante

Miguel Angel Oquendo GuerraComo mordaza de crótalo sientes la nostalgia del emigrante frente a los mogotes de cristal y hierro del Down town Manhattan. Un toro amaestrado de tanto bronce, luce sus testículos relucientes de caricias ajenas. Sarcástico memorándum para un alma extranjera –digo yo–.

Llegada tardía

luis sexto sanchezLas charlas de mis compañeros, las imágenes eróticas del cine y el insolente cachumbambé trasero de las criollitas que ya Wilson estaba por descubrir en el semanario Palante, empezaron a entretener mi audacia. Vete, me decían, como en el poema de Amado Nervo, cuerpo y alma al par. Contente, replicaba el custodio de mi libertad impuesto desde la niñez por una educación religiosa que entonces por laberínticas tergiversaciones convertía en ácido lo más humano de la gente.

  • Escrito por Luis Sexto
  • Visto: 584

El “sobremuriente”

Elizabet Colombet Frias¿Qué ves viejo? –dijo el niño–. Y la pregunta cayó en los oídos del abuelo como un porrazo.
Pero el viejo no respondió. Estaba en la acera, bajo uno de los balcones grisáceos del inmueble. Y miraba la hilera de columnas carcomidas del zaguán y las losas vencidas por las grietas y las hierbas invasoras de los muros. El lugar, en la calle principal de la ciudad, le parecía solitario.

Problemas operacionales

yuliet calanaCuando un viaje Isla de la Juventud-La Habana en avión, que debe ser de 30 minutos (o como se dice acá: “mear y sacudir”), se te convierte en cinco horas (o como se dice acá: “te cogió el Armagedón”), Cubana pasa a engrosar tu lista de cosas no gratas... Se agrega inmediatamente una nueva frase odiada: “problemas operacionales”, que significa que tu avión no saldrá en tiempo por las más variopintas razones: roturas, clima malo, desvío para otros destinos preferiblemente turísticos, indisposición de la aeromoza... Y por más que los tantos cuentos que has oído te dictan que debes viajar con agua, comida, entretenimientos, almohadones y hasta traje de baño y bronceador... siempre caes en la trampa de creer que el tuyo saldrá en tiempo y terminas sedienta, hambrienta y con las nalgas acalambradas por los “mullidos” asientos de la sala de última, pero largaaaaaa, espera.

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero