Actualizado 18 / 11 / 2017

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

19ºC
28ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Para que la agresividad no te envuelva en un conflicto

Personas discutiendo

En los últimos tiempos hubo manifestaciones un poco agresiva por algunas personas, y sobre todo en jóvenes, pues mostraban mal carácter temperamental envuelto en ira, y en ocasiones hicieron uso de la agresión. De ahí el mensaje incomprendido por quienes repiten como papagayos de que hay mucha agresividad en las personas y escasez de valores.

Habría que analizar algunas causas de esas conductas, que a mi entender están latiente por la crisis económica por la que atraviesa el planeta, y que nos tocó vivir de cerca, acentuándose aún más por el férreo bloqueo a que está sometido el país por casi 60 años; la no realización personal; el descuido de la educación en el hogar; el consumo de bebidas alcohólicas en edades tempranas, la afectación psicológica de influencias negativas, y entre otras más, el poco dominio de la ira, que es a la que me quiero referir en este comentario.

La ira es furia, es una emoción que se expresa a través del resentimiento o de la irritabilidad. Si bien es cierto que la manifestación de ira es una emoción primordial y natural, experimentada por todos los humanos en ocasiones, y como algo que tiene valor funcional para sobrevivir; pero hay que tener muy en cuenta que la ira incontrolada puede, afectar negativamente a personas o socialmente la calidad de vida.

Mostrar los sentimientos de enojo de manera no agresiva, con asertividad es una forma sana de expresar el enojo, pero dejando claro cuáles son las necesidades y cómo obtenerlas sin perjudicar a los demás, pues los efectos físicos de la ira incluyen en el aumento del ritmo cardíaco, la presión sanguínea y de los niveles de adrenalina.

La respuesta cerebral de atacar o huir de una amenaza o daño se convierte en una acción mental que se puede también manifestar en el lenguaje corporal en un momento en que los ánimos se exitan. Existen formas de controlar la ira, porque después que se comete una agresión viene un arrepentimiento por la mala conducta asumida.

Cómo evitar que esta emoción de ira arruine tu paz mental y tus relaciones personales.

Después de reconocer que la ira te hace estallar, prográmate, cuenta hasta cien antes de actuar. Esto te da tiempo para calmarte y analizar la situación.

Después de haber recuperado la calma y el equilibrio, expresa tus sentimientos de una manera ecuánime; no acuses a la otra persona, pide un receso para reflexionar y piensa antes de hablar. Utiliza herramientas sencillas de relajación, como visualizar imágenes, respiración profunda, ya que todo este proceder puede ayudar a calmar los sentimientos de ira.

Respira profundamente, desde tu diafragma para relajarte y repite lentamente alguna palabra tranquila como relax o calma, y visualiza imágenes que ayuden a relajar los músculos y a encontrar la tranquilidad. También es bueno usar el humor, pues a veces es mejor sonreír; buscar el lado chistoso a eso que te irrita. Es cierto que la risa disuelve el mal humor y es la mejor medicina para el alma.

Además, para desahogar las tensiones es mejor hacer ejercicios, o sea caminar, trotar para reducir el estrés, y así descargar la ira.

Sobre el Autor

Fermín Sánchez Bustamante

Fermín Sánchez Bustamante

Graduado del Instituto Superior Pedagógico en Pinar del Río, Cuba. Diplomado en Periodismo Internacional.

Enviar un comentario como invitado

0
  • No se han encontrado comentarios

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero