Actualizado 21 / 01 / 2017

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

19ºC
29ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Asistencia social es Revolución

De las decenas de programas de alto altruismo, quizás uno de los más apegados al del Moncada es el de Asistencia Social, Revolución misma por su apoyo a los desvalidos y a otros grupos vulnerables. El país lo tiene como una tarea de alta jerarquía, aunque a veces es difícil llegar a todos al unísono por razones de diversa índole, y hasta se pueden tolerar las situaciones provocadas por carencias financieras, pero lo difícil sería admitir apatía o insensibilidad.

En las estructuras del gobierno local son los Consejos de la Administración quienes más inciden en el control y la exigencia, aunque haya municipios que en sus informes resúmenes muestren muchas veces incumplimientos. A nivel de provincia la exigencia es más fuerte, porque tiene que responder sistemáticamente ante el poder central y eso explica el rigor en la evaluación.

Las formas de atención son muchas, por ello trataré de explicarlas de la manera más comprensible, quizás enumeremos algún incumplimiento ya saldado, pero eso se debe al desfase en el tiempo de los documentos que utilizamos.

Este año Pinar del Río dispuso de 13 017 000 pesos para los diferentes cuidados, de ellos dos millones y medio fueron para la entrega de recursos a familias con situaciones sociales precarias y otros casi dos millones para núcleos con condiciones similares, aunque menos críticos.

Los artículos que se entregan son variados, por ejemplo, la mayor dificultad hasta hace semanas eran las camas y los colchones, pero apareció la solución y los propuestos esperan que no sean las trabas burocráticas las que demoren su disfrute.

Algunos municipios tuvieron atrasos con las entregas: Minas de Matahambre, Pinar del Río y San Juan y Martínez.

En cuanto a la entrega de equipos electrodomésticos, desde julio, –fecha de la evaluación– hasta el momento se habían facilitado cuatro refrigeradores, uno pendiente está facturado en la tienda, y de igual forma beneficiaron a una familia con una batidora.

Otro acápite de interés son las prestaciones monetarias que abarcan a 4 532 núcleos y benefician a 7 356 personas, de ellas más de 6 000 reciben prestaciones transitorias y 1 168 en especies.

Como en todo lugar hay un punto negro, aquí son los servicios de restaurante del Sistema de Atención a la Familia (SAF), en el que intervienen muchos organismos, pero regularmente Comercio es quien carga el saco más pesado.

Hay quejas, incomprensiones y denuncias de que no existen platos, vasos, manteles y otros utensilios necesarios, pero cuando indagamos con las autoridades de Comercio revelan que hicieron entregas; por otro lado, no coinciden muchas veces las cifras de comensales, aunque últimamente aunaron esfuerzos y disminuyen las quejas.

En esto debe de haber mucho ojo en cuanto a los alimentos que se ofrecen, son un bien muy apreciado y exige del mayor control, como también del cumplimiento de las normas que establece el grupo especializado. Sobre esto hay asuntos pendientes, como la toma de decisiones en los casos en que intervienen menores, pero hay una voluntad de solucionarlo.

El brazo de la seguridad social llega lejos, tienen en el hogar de ancianos a 80 protegidos por su sistema, quienes aparte de la estancia reciben para gastos de bolsillo.

En cuanto a las casas de abuelos –funcionando bajo nueva modalidad– con mayor confort y atención a los inquilinos, algunas se han demorado porque no reciben la certificación apropiada, la cual no será otorgada hasta tanto cumplan con los requerimientos de la Dirección de Salud, en este caso están las de Viñales, Minas de Matahambre y Los Palacios, y a Mantua aún le faltaba algo en Arroyos.

Hay mucho pendiente y se trabaja en ello, como la eliminación de pisos de tierra, el funcionamiento de los talleres especiales y la carencia de materia prima o el estancamiento de las producciones.

Los organismos involucrados en estas tareas deben poseer una alta sensibilidad, porque las direcciones de Trabajo y el Instituto Nacional de Asistencia y Seguridad Social no pueden llevar todo el peso de la misión de atender a estos seres humanos que en su momento dieron su aporte y ahora necesitan no de la caridad del país, sino de la recompensa que se les debe.

La papa caliente del problema está en los deambulantes. Y algunas personas tienen una idea errada del centro que funciona en la capital provincial, que no es de ninguna forma para la retención permanente de los casos, sino como su nombre indica, es una institución de clasificación y protección social.

Desde que comenzó ha evaluado a 61 casos, de ellos 24 fueron transferidos al hogar de ancianos, pero hay otros que pueden ser susceptibles de tratamiento psiquiátrico o deben pasar al cuidado de sus familias. Existen dos o tres que van al centro y reinciden nuevamente en las calles, son conocidos por la población citadina, frecuentan los lugares públicos y crean conflictos, por lo que se atienden diferen-ciadamente, porque incluso, los hay que tienen su hogar.

Las autoridades están pendientes, se hacen análisis y lógicamente aparecerán las soluciones, aunque a veces por la justeza de la legalidad, las situaciones no se pueden violentar y lo que se persigue es su calidad de vida, dentro del marco de respeto que merecen.

Sobre el Autor

Ramón Brizuela Roque

Ramón Brizuela Roque

Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.

Enviar un comentario como invitado

0
  • No se han encontrado comentarios

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero