Actualizado 24 / 05 / 2017

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

24ºC
31ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

¿Me caso o no me caso?

Creo que hablar de matrimonio es un tema “contagioso” y más cuando recientemente alguien lo hizo. En cuestiones de un año, tres de mis amigas se casaron y otras están en planes, y en mi casa, a promedio de cuatro veces por semana, se pone el mismo tema de conversación, pareciera que todos conjuraran para que la próxima boda sea la mía, pero, ¿será que los que anhelan casamiento saben a ciencia cierta lo que esto implica?

Los que ya tienen al menos la experiencia me dicen que “casarse está bien, pero no casarse está mejor”, hasta resulta gracioso, pero si sacamos bien la cuenta, entonces es cuando verdaderamente creo que lo que contagia no es el tema matrimonio, sino la ceremonia.

Siempre ha sido un sueño de todas las mujeres realizar sus nupcias, es como la celebración de los 15 años, ambos significan casi que acontecimientos obligatorios en la vida de nosotras.

Las bodas traen aparejadas cierto sufrimiento para los miembros de la pareja, aun cuando el momento requiere de entusiasmo y seguridad, en tanto resultan increíbles los infinitos obstáculos que existen para que en Cuba, hoy, tanto el hombre como la mujer, piensen más de una vez en casarse cuando de fiesta se trata.

Al indagar sobre el tema, me llamó muchísimo la atención el criterio generalizado y en su mayoría coincidente, sobre los desafíos que deben enfrentar los futuros esposos.

El primero de estos retos, aseguran algunos, es buscar notario, pero lo difícil no es eso, sino encontrar al desocupado, tarea ardua en este momento, no solo para los que se casan.

En relación con el alquiler de trajes, tanto el del novio como el de la novia, debe primar la combinación y por supuesto, ser modernos, nunca anticuado y primero que todo, cuidarlos como oro porque hay que devolverlos intactos.

Por su parte, la compra de anillos es de las cuestiones más difíciles, muchos refirieron que “ojalá sean novios de los que prefieren la plata, de lo contrario, el precio estará por los cielos”.

El alquiler del salón es otro dolor de cabeza, todos son caros y si por casualidad aparece uno “barato”, entre comillas por supuesto, te obligan a utilizar su buffet, con lo cual el precio casi llega a las nubes.

Ni hablar de las fotos o videos, sería una suerte no prevista que concuerde la calidad con el precio, ya que decepciona pagar por algo que no recompensa, al menos en lo espiritual, porque en lo material nunca dirás: es una buena cifra.

A la hora de analizar la cuestión Buffet, levanto las manos, casi es imposible creer los precios que nos presentan las instituciones estatales, y qué decir de los particulares.

Entra en la planificación hasta la “pacotilla” pero que también es parte importante: lacitos, adornos o confituras para la mesa, invitaciones impresas a color con un diseño exclusivo, entre otras. Hay que pensar, para colmo, hasta en dónde sentar a las personas, según la afinidad.

Termino de escribir casi que con dolor de cabeza, mejor ni sigo con las cuentas porque ya no sé ni cuánto es dos más dos. Mis amigos tienen razón cuando dicen “casarse es la última decisión que toma un hombre”, pero pienso que también la mujer y no por eso de que el matrimonio es la principal causa de divorcio, ese sería otro tema de comentario, sobre el que escribiré más adelante, sino por la economía. Hay que repensar una y mil veces antes de lanzar tanto dinero, para solo un ratico cuando devengo un salario de solo 425 pesos.

Pero a pesar de todo el análisis matemático, confieso que ante tantos obstáculos, aún hay cierta cosquillita dentro de mí que me embulla y hace que vuelva sobre el tema, quizás pueda ser este 2017 el año en que me decida a ser esposa, pero los pro parecen pesadillas y siguen, se interponen, creo que otra parte importante para las novias, después de la cuestión “dinero”, es convencer al novio, “ahí está el problema”.

Sobre el Autor

Heidy Pérez Barrera

Heidy Pérez Barrera

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.

Enviar un comentario como invitado

0
  • No se han encontrado comentarios

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero