Actualizado 22 / 04 / 2018

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

17ºC
27ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Cuando la matemática no cuadra

 

Conozco a alguien que gana 450 pesos CUP al mes y compra una escoba a cinco CUC, almohadillas sanitarias a dos y más, y otros artículos de primera necesidad para la higiene privada y del hogar por un costo muy superior a lo que sus ingresos permiten y al valor de los mismos.

La matemática es exacta y en algún punto de los cálculos el dinero terminará antes de que se cumplan las 72 horas después del día del cobro. Algunos de esos útiles, esa persona X los encontró en el mercado privado y otros en la red de tiendas de recaudación de divisa. Tengo la certeza de que conoces a muchos en una situación semejante o eres uno de ellos.

Esas carencias son usuales en una economía como la nuestra, pero desde hace meses el desabastecimiento es crónico en los comercios de gran parte de la provincia, por temporada y por ubicación.

Sacan a la venta de vez en cuando un “buchito” de botellas de detergente líquido, un poco de sal en los mercados Ideal; unos intermitentes y otros que de vez en cuando faltan desde Sandino hasta Los Palacios como el detergente en polvo, el papel higiénico, las frazadas de piso, los jabones…

Los porqué de las carencias no los responden todas las sucursales en Vueltabajo, y a pesar de no tener las industrias para producir esos artículos, sí depende de las gestiones locales, el control y velar por una venta justa y sin especulaciones.

Las brechas en esos sistemas de vigilancia y distribución causan lo que desde hace rato alarma a muchos y se han empeñado en llamar acaparamiento. ¿Para qué? Para el consumo, tal vez; pero la mayoría son para suplir las necesidades de los negocios particulares o en el peor de los casos, para la reventa a sobreprecios.

En relación a los cuentapropistas, el tema nos supera, pues está a nivel de leyes y ministerios; aunque no por eso se debe cesar de persuadir por un mercado mayorista que provea los negocios privados y así evitar el desbalance en el acceso a los recursos y otros fenómenos que son recurrentes ahora.

Por otra parte, qué valor adquiere una escoba que se compra a 30 pesos “cubanos” para que luego cueste 125 o las llaves curvas de agua para cocinas comerciadas a 25 pesos, que son revendidas a más de 10 CUC. Igual sucede con las toallas, sábanas, papel, velas y demás útiles del hogar ofertados.

Hace unos meses alguien le propuso a nuestro ciudadano común de 450 pesos un galón de pintura a 12 CUC, de esos que en las tiendas no superan los cinco. De haber aceptado, habría usado en pintura solamente alrededor del 67 por ciento de su salario. Ese mes cenaría, lavaría y olería pintura la mayoría de las semanas.

Esta "actividad" está alineando a los sectores asalariados por el Estado, esos que en muchas ocasiones tienen horarios que cumplir o cobran no más que lo básico para unas comidas con salchicha y una semanal de pollo.

¿Adónde fueron juntos el salfumán y la lejía que aún no regresan? ¿A quiénes más invitaron? La carencia de recursos de prioridad, sus desapariciones sin aviso ni alternativas para suplir la escasez es una falta hacia la población, a todos en general, pero muy sentida por quienes dedican horas preciosas a sostener la economía y los servicios del país y la provincia.

Más allá de las ausencias, la especulación con esos productos es una de las formas más claras de anticivismo, vagancia e indolencia que existe en nuestras calles y mercados en la actualidad.

Sobre el Autor

Anelys Alberto Peña

Anelys Alberto Peña

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero