Actualizado 17 / 12 / 2017

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

16ºC
27ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Un colega Guerrillero

El Che no fundó este semanario. Ni siquiera pisó el suelo de la instalación en la que se piensan y se escriben las páginas que ahora se leen. Ernesto Guevara de la Serna nunca supo de Guerrillero porque fue asesinado dos años antes de su creación. Sin embargo, todos los días hay pasos suyos marcados en las escaleras del número 12 en la calle Colón.

Es un viejo amigo que se presenta en las reuniones de planificación, en las coberturas, en los días de cobro o en los almuerzos con revoltillo. Siempre sentado a la izquierda porque esa era su posición, no solo en la política sino también en sus actividades como periodista o convocando al periodismo comprometido.

Que fue médico, que fue internacionalista, o estadista, o asmático, o argentino lo dicen por todas partes; pero por qué no recordar al Che desde el periodismo. Seguro una secuencia simple de ideas llevaría al lector a pensar en la fundación de Radio Rebelde o de la agencia de noticias Prensa Latina; sin embargo, la historia registra más que eso.

Durante su tiempo activo en la medicina publicó varios artículos de investigaciones sobre enfermedades. Su interés por el asma, alergias, lepra y nutrición le dieron gran prestigio entre las personas del gremio. Así sus estudios se insertaron en la literatura científica.

Más allá de lo relacionado con su primera profesión, Guevara apareció en otros medios de diversos formatos. La pasión por el deporte lo convirtió en cronista de la revista Tackle y en redactor de la Agencia Latina de Noticias durante los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe. Su sentido de pertenencia con toda América dio pie a las investigaciones sobre las ruinas de Machu Pichu, publicadas en la revista Siete.

Por la necesidad de subsistencia cuando estaba en México vivió de la fotografía periodística y de otro tipo.

En la Sierra Maestra continuó como médico y sus misceláneas. A la par, la manía por del periodismo siguió pegada a él. Eran caprichos beneficiosos fundamentados en la base de las ventajas de la prensa revolucionaria, sobre las cuales no se equivocó.

A sus obligaciones como combatiente sumó la de editor de El Cubano Libre. Con el mimeógrafo de dos militantes del Movimiento 26 de Julio se hacía el periódico.

La mayoría de los artículos del Che salieron a la luz pública bajo seudónimos. Alguna literatura dice que fue Chancho en algunas ocasiones y que para El Cubano Libre firmaba con el sobrenombre Francotirador.

Finalmente Radio Rebelde le dio al Che un lugar privilegiado en la historia del periodismo en Cuba. La emisora nació el 24 de febrero de 1958.

“Rebelde” en aquel momento constituyó un medio para que el pueblo conociera las razones y acciones de los alzados. De esa forma, la toma del tren blindado y la captura de los soldados armados en Santa Clara fue difundida cuando el mundo pensaba que el Guerrillero había muerto.

Tiempo después, con la Revolución en el poder, la revista Verde Olivo y Prensa Latina son síntomas del vínculo del argentino con las letras.

Cada una de sus vivencias le dio una enseñanza o le provocó un sentimiento, y aunque algunos de sus escritos los hizo con fines privados, constituyen obras publicables y explicativas de su pensamiento. “Ese vagar sin rumbo por nuestra Mayúscula América me ha cambiado más de lo que creí”. Así señaló al terminar la travesía junto a su amigo Alberto Granado.

Esos son los fundamentos del homenaje que hoy Cuba, y en especial el periodismo en este lado de la isla, le hacen al Che; porque entre letras y empuje fue de Rosario a La Habana, de médico a rebelde, de combatiente a productor de noticias y de Radio Rebelde a Guerrillero.

Sobre el Autor

Anelys Alberto Peña

Anelys Alberto Peña

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca

Enviar un comentario como invitado

0
  • No se han encontrado comentarios

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero