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Lo “raro” que es ejemplo

Leonides Pupo Peña estudia y crea cocteles de excelencia desde su puesto de trabajo en Viñales. / Foto: Alejandro Rosales

Leonides Pupo Peña estudia y crea cocteles de excelencia desde su puesto de trabajo en Viñales. / Foto: Alejandro Rosales

Durante décadas el sector del Comercio, la Gastronomía y los Servicios han reproducido en ocasiones patrones de malos tratos y baja calidad que demeritan algunos oficios. No obstante, aún persisten muchos ejemplos de buenas prácticas, tanto institucionales como personales.

Con las bodas de rubí (40 años de casados) de Lourdes y Palomino. Un rato a solas es la rutina para días especiales que intenta a la vez esquivar otro tipo de rutina. Sin las preocupaciones del hogar o la compañía de las generaciones distintas que cohabitan en casa, decidieron cenar en uno de los restaurantes de la capital pinareña.

“Aquí he comido el mejor arroz con leche que se hace en la provincia”, asegura él mientras consume su postre en una de las mesas de Las Vegas, centro más conocido como El Pavito, debido a un pasado relacionado con ese tipo de carne.

Confiesan que eligen el establecimiento para las fechas señaladas en la familia y nunca salieron decepcionados de ahí.

“Hoy comimos arroz moro y bisté uruguayo, además de las guarniciones que acompañan a los platos. Todo estaba acorde con su precio”, agregó Lourdes. EN EL SALÓN

Las sensaciones de la comida de ambos comenzaron desde su entrada, cuando fueron recibidos por la capitana de salón Danay Zubizarreta Noda. Ella los condujo a la mesa y les entregó la carta.

“Lo primero que hago es servirles el agua y en cuanto se hace el vale traigo los líquidos y entrantes lo más rápido posible, según la petición del cliente. El plato fuerte y el resto tienen unos 45 minutos para llegar a la mesa, pero intentamos que sea antes, en dependencia de la cantidad”, explica Danay, quien a sus 20 años de trabajo aún se capacita en la escuela del sector.

Varios de los trabajadores del lugar son cursantes de talleres de gastronomía y saberes que les competen en su quehacer diario y otros son practicantes, pues el local es lugar de paso para jóvenes en adiestramiento.

En Las Vegas es muy usual encontrarse con dependientes jóvenesEn Las Vegas es muy usual encontrarse con dependientes jóvenes. / Foto: Vania López Días

LA ADMINISTRACIÓN

El servicio de Las Vegas es simple, la comida es servida en carrito y bandejas. La capitana de salón es de esas trabajadoras del sector que enseñan su rostro a los clientes, pues sus labores requieren de la intimidad entre ambos; sin embargo, detrás de ella existe un equipo que respalda la imagen y ambiente de la unidad.

Yadamys Rábago Cruz tiene bajo su administración a los 23 empleados. Ella asegura que entre las peculiaridades del lugar está el servicio de comida criolla a base de carne de cerdo, las variedades de repostería casera y el trabajo sin pausa desde la mañana hasta las 10:30 p.m.

“El colectivo se esfuerza para mantener la calidad. Tenemos una demanda regular con clientes asiduos a venir casi diariamente y no a otro lugar. Además, muchos centros de trabajo que están cerca contratan nuestros servicios para actividades o vienen a almorzar, por ejemplo, desde que el policlínico Turcios Lima abrió, la mayoría de sus trabajadores nos visitan al mediodía.

“Una de las ventajas es la sistematicidad con la que permanecemos abiertos. Aquí el cliente sabe que a la hora que venga será atendido. Si presentamos una dificultad tratamos de resolverla antes para no afectar el servicio, como los problemas eléctricos, la falta de agua y todas las situaciones que atentan contra el buen funcionamiento”, manifiesta la administradora.

LA COCINA

Una receta de éxito en cualquier entidad de este tipo es la presencia de personal cuyas individualidades converjan en la vocación por las actividades en las que se desempeñan, sin que medien la edad o los intereses personales.

“Empecé a cocinar desde hace poco, porque primero me gradué en licenciatura en Cultura Física. En abril del año pasado decidí aprender y entonces pasé el primer y segundo nivel en la Culinaria. Ahora aspiro a cursar otro taller más, ya sea de salsa o de lonchería para comenzar el tercer nivel”, explica Juan Eduardo Martínez Wong, cocinero del restaurante, quien ya ha obtenido premios en trabajos de foro en la Empresa Provincial de Alojamiento de Gastronomía en el apartado de cocina.

El joven manifiesta que cada plato tiene una presentación distinta y que la decoración se adapta a las características de las recetas. El servicio en Las Vegas es en plazas en correspondencia con la categoría del local, no obstante, existe una ciencia en la forma de atender a los usuarios que Martínez Wong asegura tener en cuenta, desde los sazones hasta la vajilla que se necesita para cada plato.

DEL COMPORTAMIENTO

Durante años el detrimento del sector se convirtió en una norma para muchos establecimientos, a tal punto que a veces los propios consumidores reconocen como “raro” el comportamiento de un dependiente atento o educado.

Sin embargo, la ética en el diarismo permanece como inercia en colectivos pinareños o simplemente en personas que atienden a la población todos los días y viven en compromiso eterno con sus profesiones.

Leonides Pupo Peña, cantinero del Centro Polo en Viñales desde el 2009 y en varias ocasiones premiado en eventos de esa índole, dijo a Guerrillero en una ocasión que su trabajo lleva mucho entrenamiento. “Cada uno de los cocteles que preparo debe tener las características que se estilan, tanto si es un digestivo, un aperitivo o cualquier otro. No puede haber un derrame mientras se mezclan las bebidas entre sí, al final es necesario crear un sabor y un aroma únicos”.

Los conocimientos de este cantinero no se reducen a las formas de preparación, también se mantiene actualizado en cuanto a las principales tendencias en el mundo, por ello propone cocteles analcohólicos que sirvan de refrescantes para el verano cubano.

RECETAS

Dagoberto Azcuy Izquierdo es uno de los chef más galardonados en la provincia y entre sus haberes figura el asesoramiento a distintos restaurantes y a jóvenes que requieran sus conocimientos.

Azcuy nombra al salón como “el espejo de la unidad” y entre sus consejos dice que aunque la cocina esté bien, si el servicio de salón no es de puntería con frases como “buenos días”, “buenas tardes”, “disculpe”, “¿les puedo servir?”, no sirve de nada el trabajo. A su consideración, cuando el dependiente porta su nombre a la vista, el servicio es más dirigido y personal.

Asimismo, el chef pinareño recurre a los tomos de gastronomía viejos de Vueltabajo y confecciona recetas para los restaurantes que lo emplean.

Contar con personas que profesionalicen el sector es una ventaja para los nuevos aires que prevé la Resolución 54/2018, la cual pretende contribuir a la calidad de los servicios y a la erradicación de las ilegalidades. Todo ello con el fin de lograr la satisfacción de los consumidores.

Las normas se hacen extensivas al sector cuentapropista que en Pinar del Río se ve lidereado por establecimientos como Carol y Ale y Café Ortúzar, entre otros de reciente creación.

La intención es contagiar con esos comportamientos “raros” por ahora a quienes expenden alimentos, artículos de primera necesidad, servicios de belleza…, todos los que pertenecen al Ministerio del Comercio Interior. Luego el alcance tendrá que ser extensivo a otras esferas de la economía y la sociedad cubanas y en especial a los clientes para que conozcan sus derechos.

Sobre el Autor

Anelys Alberto Peña

Anelys Alberto Peña

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca

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