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Razones para ocuparse

Razones para ocuparse

Sola, sin nadie quien la acompañe, pide el último en la consulta de patología de cuello uterino. Mira a su alrededor y son muchas otras que, como ella, esperan ser atendidas. Una voz la llama. Nerviosa se levanta, camina y se acuesta en la camilla ginecológica. Después de un breve tiempo sale sin alzar la vista. Una lágrima recorre su mejilla, está contenta, el susto ya pasó.

El cáncer de cuello uterino se ha convertido en una enfermedad de transmisión sexual que cada día padecen personas de menor edad. Normalmente, este padecimiento se desarrolla de forma lenta en un proceso que puede tomar varios años y pasa por diferentes etapas; las mujeres con mayor incidencia comprenden las edades entre los 25 y 59 años. Estudios efectuados revelan que el virus del Papiloma Humano (VPH) es uno de los agentes causantes del cáncer cervical, aunque no es suficiente para su evolución y se requiere de factores genéticos, inmunológicos y ambientales para que se desencadene esta dolencia. Al decir del doctor Víctor Enrique Salgueiro Medina, especialista en Segundo Grado en Ginecología y Obstetricia, el 70 por ciento de los carcinomas producidos por el Papiloma son por los tipos 16 y el 18 que son de alto riesgo de oncogenisidad. Algunos autores coinciden en su función: “propiciar condiciones para que el epitelio pueda tener una transformación, primero a displasia y luego a un cáncer, pero existen otros elementos, las infecciones vaginales (Trichomonas, Candidiasis o Gardnerella), que actúan como gatilladores. “La principal forma de propagación del virus es la sexual, pero existen otras vías como los fómites hospitalarios (utensilios no desechables) y domiciliarios (cepillo de diente y jabón húmedos). “En los momentos actuales se plantea que un individuo puede eliminarlo con su inmunidad, o sea, con una buena alimentación para que dicho factor en el paciente se eleve y ataque de esa manera a la infección. Además, de educar a las personas en cuanto a los modos de transmisión para prevenirlo”, apuntó Salgueiro. La evolución del cáncer está dada por el inicio de las relaciones sexuales a edades tempranas, la práctica del sexo no protegido, el cambio frecuente de parejas y el no tener hábitos de vida saludable, entre otras cuestiones. “MÁS QUE UNA PREOCUPACIÓN, ES UNA OCUPACIÓN” Este padecimiento según el doctor Víctor suele ser asintomático en los primeros momentos. Una vez que comienza a manifestarse, surgen sangrados vaginales intermenstruales, indoloros y, con frecuencia, después del coito, este último de vital importancia. Por otro lado, el flujo vaginal se torna de color rosáceo y aparece un malestar pélvico. La prueba Citológica, también conocida como Papanicolau, se realiza en Cuba por las áreas de salud cada tres años bajo la orientación de los médicos de familia y es totalmente gratis, como medida preventiva. “El examen está previsto hacerlo desde los 25 hasta los 64 años. Pero una preocupación surge siempre, y es qué hacer con las adolescentes y mujeres por debajo de la edad indicada. El programa no desampara a nadie; plantea que a estas personas que el médico considere de riesgo se les realiza la Citología o Video-colposcopía como diagnóstico temprano de lesiones. “Esta tecnología es muy útil porque tiene un banco de imágenes para visualizar las lesiones sin el empleo de un microscopio binocular de escaso aumento que permite una visión estereoscópica de la zona epitelial de estudio. También posibilita grabar lo visto y mostrárselo a las pacientes, siendo reconfortante.”, enfatizó Víctor Salgueiro. Existe una clasificación anterior en que las lesiones preinvasivas se denominan Neoplasias Intraepiteliales Cervicales (NIC) de grados I, II y III. La tipificación del NIC I incluye los casos con displasia leve o bajo grado, la NIC II moderada y la NIC III severa o carcinoma in situ, estas de alto grado de malignidad. La Biopsia es otro método utilizado en la detección del virus o sus productos. Ella confirma la prueba citológica, establece el tipo de tumor y determina si es displasia, in situ, microinfiltrante o invasor, lo que permite definir la conducta terapéutica a seguir. ¿QUÉ HACER? Cuando hay una displasia ligera determinada por Biopsia se puede hacer un seguimiento en la consulta de patología de cuello cada seis meses por dos o tres años. Si las lesiones son persistentes se efectuarían tratamientos destructivos locales como la Electrofulguración. A los considerados de alto grado se les realiza la Conización por Radiocirugía. Para el resto de los carcinomas se le hace una serie de exámenes a la paciente entre ellos Citoscopía, Rectoscopía, Ultrasonido abdominal y ginecológico, Rayos X de tórax y un estudio hematológico y se valora con un equipo multidisciplinario el tratamiento que se le dará ya sea Cirugía, Radioterapia con Quimioterapia y Braquiterapia. El cáncer de cuello de útero es prevenible si se evita los factores de riesgo anteriormente citados, sobre todo la modificación del estilo de vida y del comportamiento sexual. El uso de preservativos, el diagnóstico precoz, tener una vida lejos del estrés y prescindir del alcohol y el tabaco, alejan la posibilidad de adquirir esta dolencia.

Sobre el Autor

Magda Iris Chirolde López

Magda Iris Chirolde López

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba.

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