Los jóvenes de hoy no pueden parecerse a los de hace 30 años, así como nosotros no fuimos igual a nuestros abuelos, pero si algo une a todas las generaciones, es que esa etapa de la vida se caracteriza por los sueños que se posee, la energía que se impregna a los proyectos, y por el optimismo y el poder transformador.
Hace solo unos días conversamos con dos jóvenes pinareños, ellos tienen en común que, una vez graduados de la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca, ejercen y aportan sus conocimientos y habilidades en la Empresa de Telecomunicaciones (Etecsa) en esta provincia.
En diálogo con Carlos Ernesto Salgado Cabeza, de 25 años, supimos que le apasiona la Física y la Matemática, por tanto, desde su natal San Cristóbal, hoy Artemisa, decidió muy seriamente que estudiaría una ingeniería, y optó por Telecomunicaciones y Electrónica, la cual considera una carrera compleja por los temas que trata, pero apasionante.
“Me decidí por esta especialidad, porque siempre fui un seguidor de las computadoras y las redes, además, me llamaba la atención saber cómo funcionaban las cosas en el mundo de las telecomunicaciones.
En Etecsa hizo sus prácticas de estudiante, y se identificó tanto con la entidad, que decidió comenzar allí su vida laboral como adiestrado.
“El ambiente laboral siempre me gustó, así como el interés de la Empresa en que aprendiéramos y nos sintiéramos cómodos”.
Carlos se graduó en 2023, trabaja en la Unidad de Transmisión, en el Centro de Gestión, específicamente, en el departamento de Operaciones de la Red.
“Mi labor es mantener el funcionamiento correcto de la red las 24 horas, lo que estudié lo puedo aplicar aquí. Nosotros operamos equipos de telecomunicaciones, que son los que captan toda la transmisión de datos”.
Carlos, como adiestrado, tiene un tutor que lo guía y lo enseña, pero a la vez el joven ofreció una conferencia para los estudiantes de práctica sobre las tecnologías con que cuenta la entidad.
Le gusta el mundo de la investigación y se mantiene vinculado a la Universidad como profesor, donde imparte la asignatura de Gestión y Seguridad de Redes.
“En mis clases les enseño a los alumnos cosas prácticas y lo que se ve el día a día en la Empresa; también, estoy vinculado con un proyecto de conjunto con Geocuba, relacionado con mi tesis de grado, que consiste en un sistema de monitoreo de señales marítimas”.
Carlos ha podido apreciar su tesis como un proceso, además de que la presentó en las Brigadas Técnicas Juveniles y en el Foro de Ciencia e Innovación.
“Este año voy a exponer otro tema, de transmisión de códigos, necesario para optimizar el trabajo, porque algo que se hacía manual, ahora se ha automatizado”.
De seguro es un joven que le gusta divertirse, pasear y enamorarse como a todos, de hecho, nos confesó que su novia se nombra María Camila y, por su mirada y afirmaciones, supimos que los dos sueñan con un futuro unidos.
UNA MUCHACHA DE LAS CIENCIAS
Jessica Alfonso Rodríguez es una muchacha de hablar pausado y de gestos suaves y femeninos, pero, sobre todo, muy segura de sí misma y de la preparación que recibió en sus estudios universitarios.
Es ingeniera industrial, con 24 años de edad, y solo uno lleva de trabajo en Etecsa, pero luego de conocer un poco más sobre su vida supimos que se crio entre comunicadores, pues su mamá es trabajadora de la entidad desde 1992.
La ingeniería que escogió abarca muchos procesos como recursos humanos y gestión de la calidad, “es como una carrera administrativa”, y eso precisamente es lo que le llamó la atención a esta muchacha que sigue los pasos de su mamá.
Terminó sus estudios en el último plan de cinco años, con una buena preparación, y empezó primero en el grupo de Supervisión en la Empresa, y ahora se trasladó a especialista principal en el departamento Comercial.
Su tesis de grado trató sobre un sistema de Gestión, el cual actualmente se está adaptando como proyecto de foro a Etecsa.
Ella se siente útil, su tarea consiste en el aseguramiento de ingresos al centro, o sea, lo que alerta a las unidades comerciales sobre el flujo de ingresos que pueden asegurar y los riesgos identificados.
Si de algo está muy contenta es de su colectivo laboral, por eso, a la hora de caracterizarlos, nos dice con una frase que encierra mucho: “Lo mejor”.
En esta entidad consiguió que reconocieran los criterios y los conocimientos que trae de la Universidad.
“Aquí se lleva muy de la mano a la juventud y a las BTJ, participamos en muchos foros”.
Para su generación y con humildad, Jessica transmitió un mensaje:
“Que se esfuercen hoy, pues ese será el reconocimiento de mañana; que estudien y se preparen mucho, que eso al final, nadie se los quita; que la inteligencia que seamos capaces de demostrar nos la van a reconocer”.
Al hablar de su familia utilizo un pronombre, “todo”, y es que esa palabra resume el amor y la importancia que da a este amor especial.
“Vivo con mi mamá y mi tía, vivo para ellas, se los hago todo, menos lavar… soy ama de casa”.
Le gusta el gimnasio y leer cualquier libro que le atraiga, en eso utiliza, principalmente, su tiempo libre esta joven, una muchacha que cada mañana se levanta dispuesta a aportar lo que aprendió en beneficio de su país.